Un año y ocho meses viviendo en este ciudad han sido más que suficiente para unir mi voz a la de aquellos que no apoyan el carnaval, aquellos que entienden que estamos vendiendo nuestros principios, vendiendo la pureza física y espiritual de nuestros jóvenes, aquellos que creemos que el carnaval representa un alto costo para mantener una baja tradición.
Nosotros los cristianos siempre sometemos nuestros actos a la siguiente pregunta ¿Qué haría Jesús?, pero hoy me atreveré a llevar esta pregunta a otro nivel, ¿Qué haría Jesús si fuera el sindico de La Vega? Ok, es verdad que él no vino a involucrarse en política, ni buscaba posiciones, pero no podemos negar que el evangelio ha sido la mayor revolución en toda la historia de la humanidad y además nunca esta demás el uso de ilustraciones para enseñarnos una gran verdad. No me imagino a Jesús apoyando una actividad en la que se exalta y se da rienda suelta a los deseos carnales. Si Jesús fuera el síndico no me lo imagino promocionando una fiesta en donde uno de sus requisitos es tener mascaras y esconder quien eres detrás de un disfraz. Si Jesús fuera el sindico no lo veo lleno de algarabía y regocijo cuando un grupo de personas llamados “Diablos cojuelos” se convirtieran en el centro de atención de su actividad.
Podría mencionar decenas de cosas que no me imagino a Jesús a haciendo en su función de sindico (en esta ilustración mía), me imagino que algunos de mis lectores se estarán preguntando, que se necesitaría más que un sindico como Jesús para que esta realidad cambie. ¡La tarea es demasiado grande para una sola persona! Si por lo menos hubiese una organización o un grupo de personas que pudiesen ser equipadas para esto. Un grupo que tuviese un código moral solido. Una organización que representase todas las edades y todas las facetas de la creación de Dios, individuos, familias, comunidades, negocios locales, gobiernos locales, educación, salud y el medio ambiente.
En realidad, tal grupo existe, ¡Se llama la iglesia! A través de su variedad de miembros, la iglesia esta posicionada de manera especial para llevar a cabo la voluntad de Dios en cada sector.
Nosotros somos los empleados de este gran ayuntamiento llamado reino de Dios, en donde nuestro Salvador es el síndico, no nos quedemos de brazos cruzados mientras nuestra ciudad se pierde y agoniza gravemente, pensemos ¿Qué haría Jesús si fuera el síndico de La Vega? Y ayudémosle a realizar su hermoso trabajo.
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