Soy un amante de las películas animadas (y no animadas), hace unas semanas tuve la oportunidad de mirar la tercera parte de la película de Disney, Cars. En estas películas el protagonista es un auto de carreras llamado Rayo MacQueen, en las dos primeras parte MacQueen arrasaba con facilidad a los demás competidores en todas las carreras en las cuales participaba, pero en esta tercera parte las condiciones han cambiado. MacQueen se enfrenta a un nuevo competidor al que no puede vencer, se llama ¡el tiempo! Ahora MacQueen debe aprender de manera forzada que las épocas cambian y que no siempre seremos los vencedores en la carrera de la vida. En toda la película se nos enseñan lecciones importantes sobre el liderazgo generacional y como hacer la transición de ser un discípulo aventajado a convertirnos en el mentor de la nueva generación. Aquí enlisto algunas lecciones sobre el liderazgo generacional que esta película nos enseña.
Apuntes, notas, reflexiones, en fin un poco de todo lo que me llega a la cabeza, pero siempre desde la óptica cristiana. Bienvenido a este mi oasis virtual donde dejo a la posteridad un poco de mi.