Ya Dios nos ha entregado la tierra prometida, ahora nosotros somos los encargados de poseerla.
En fe ya hemos colocado las estacas, fue un trabajo agotador que nos tomo dos días, pero la iglesia se integro por completo a la obra y nuestros lideres presbiterales y nacionales también. Fue maravilloso ver como nuestros niños, adolescentes y adultos trabajaron en la obra y como nuestras damas nos apoyaron con los alimentos. Pero lo más increíble es saber que ya tenemos fecha para iniciar la construcción y diversos grupos de apoyo para hacerlo, solo Dios puede hacer un milagro así.
Estamos agradecidos por todos ellos, y también por nuestro Presbítero Gilberto Sánchez , un hombre de trabajo que ama la obra de Dios más que nada.
! Gracias Señor por todos ellos!
Apuntes, notas, reflexiones, en fin un poco de todo lo que me llega a la cabeza, pero siempre desde la óptica cristiana. Bienvenido a este mi oasis virtual donde dejo a la posteridad un poco de mi.