Llegaron llenos de deseos de trabajar y en sus rostros se dibujaba una sonrisa cada vez que hablamos con ellos, a pesar de no hablar su idioma. Trabajaron en nuestros sueños como si fueran de ellos y se esforzaron al máximo por hacerlos realidad. El sol imprudente y caliente no demoraba la labor y al final fue vencido, cuando en forma imponente se cobijaba el templo, gracias al esfuerzo de este grupo de Carolina de Sur, EE.UU. y todos los grupos que han pasado por esta construcción, pero si de algo estamos seguros es que aún falta mucho por hacer.
El día que estuvo más cerca del Padre fue el día en que rodeado de cerdos reflexionó sobre lo bajo que había caído y todo lo que había perdido. Lamentablemente tenemos que estar en la peor situación para darnos cuenta del valor que tiene la casa del Padre. En ese sentido todos somos pródigos. Los cerdos, el algarrobo y la pocilga son los mejores ministros para hac ernos volver en sí y levantarnos para tomar la ruta hacia la casa del Padre. Si sientes que haz caído en lo más bajo te felicito porque ahora solo te queda una opción que es "Me levantaré he iré a mi Padre" #ReflexionPastoral #SemilleroHomiletico #ApuntePastoral (pintura El Hijo Pródigo de Pierre Puvis De Chavannes)
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