Mi vida es un tren que avanza rápidamente hacia adelante, los años son solo estaciones en las que recojo cosas que necesito para mi viaje. No pierdo mucho tiempo celebrando en cada estación, pues no quiero perderme los detalles de la travesía. Tampoco me distraigo por los fuegos artificiales que explotan en cada estación que dejo atrás. Lo que realmente importa son las personas, las relaciones y la dicha de saber que estoy aqui para cumplir un propósito escrito en los cielos.
Al pasar por las estaciones lo menos provechoso que puedo hacer es quejarme de lo que no tengo o lo que olvide. Estoy seguro que cada parada será mejor y que al final en la ultima estación podre celebrar por todo lo alto el cumplimiento del propósito de aquel que me puso en los rieles de la vida.
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